Ayer fui a de nuevo a mi lugar habitual de patinaje y
me llevé una grata sorpresa, porque cuando pasaba cerca de la pista del
aérodromo escuché un ruido de mil demonios y al girar la cabeza vi un biplano
que se disponÃa a despeguar. Pero no un biplano cualquiera, sino un Antonov An-2, el biplano
monomotor más grande existente. Fue una auténtica gozada verlo despegar
majestuosamnte, en una distancia asombrosamente corta, y tan lentamente que
parecÃa que estaba suspendido en el aire.
Os dejo una foto, para que disfrutéis también del momento, aunque sea en
diferido:
En el museo adyacente, tienen otro más en la exposición estática:
Un paraÃso para los aficionados a la aviación.
En el museo adyacente, tienen otro más en la exposición estática:
Un paraÃso para los aficionados a la aviación.

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