Robert Plant y Epica

| Sin comentarios | Sin trackbacks
Tenía pendiente el escribir sobre los dos últimos conciertos en los que he estado: Robert Plant el viernes pasado y Epica el lunes. Estuve dudando si ir o no al de Robert Plant, porque no quería que se repitiera la decepción que me llevé con Meat Loaf. Pero al final decidí ir y la verdad es que acerté. La sala, la misma en la que vi a Dream Theater y que está en la misma zona que el Garage que algunos ya conocéis, estaba llena a rebosar. Había sobre todo gente mayor, mayor que yo quiero decir. Pero también había chavalas más jóvenes con camisetas de Led Zeppelin, así que no está todo perdido todavía. Tocó temas de sus discos en solitario, debo admitir que no he oído ninguno, y no sonaban mal. Me gustaron sobre todo los que pertenecían a su último disco "Mighty rearranger". Por supuesto también hubo temas de Led Zeppelin, pero tocados de una manera totalmente diferente a las originales. Se podría decir que era Robert Plant haciendo versiones de Led Zeppelin. Eché de menos "Rock and Roll", "The rover" o "Stairway to heaven", pero por lo menos hubo una muy buena versión de "Whole lotta love". Y resulta que el tío es un cachondo, de vez en cuando soltaba alguna gracia, como cuando dijo: "Todos amamos la música, todos somos música. Bueno, eeh... todos menos Coldplay" Menos mal que no conoce a nuestros artistas de Operación Truño. Resumiendo, un concierto muy recomendable para todos los fans de Led Zeppelin y del Rock de los setenta, pero no para el típico jebo pure unholy, como mola Avuelsed. No pongo ninguna foto porque me salieron todas muy mal y no se ve nada de nada. Epica, por su parte, también me gustó mucho. Eso sí se nota que es un grupo poco conocido y que no mueve a mucha gente. El local era muy pequeño, más que la Jam o el Bilborock, y ni siquiera se llenó, pero por lo menos me pilla a menos de 10 minutos andando de casa. Como teloneros un grupo también holandés, que se llamaban Xystus, que hacía una especie de power progresivo y que me pareció que estaban un poco verdes todavía. Una cosa que ya me gustó de Epica la primera vez que les vi, fue la actitud que tienen, sobre todo el teclista, el guitarra feo y la cantante, ni más ni menos que lo que esperas de un grupo heavy. Y digo heavy, no gótico, porque éso es lo que es. Está claro que una gran parte del éxito del grupo es debido a la cantante Simone Simons (bonita combinación, tendrá una tercera "s"?), no sólo por su magnífica voz, sino por su belleza. Estuve a un metro de ella (una de las ventajas de que la sala sea pequeña) y es preciosa. La cámara de más de uno estaba echando humo. Por supuesto, yo también saqué algunas, pero la única decente es ésta del guitarra feo, Mark Jansen, el que se fue de After Forever: Las de Simone han salido todas de pena. Ultimamente ando gafado en todo lo relacionado con las mujeres, así que ya ni las fotos me salen bien. Pero para que los que no sepáis quién es os hagáis una idea os dejo con una foto de su web: Se me olvidaba comentar que, como siempre, la gente que se movía se podía contar con los dedos de una mano: dos góticas bailando con su peculiar estilo, una tía en trance y yo, con mi air guitar y moviendo la cabeza rítmicamente. Y ahora solo resta esperar a los dos últimos conciertos del año: Opeth y Dark Tranquillity. Un poquito de caña para cerrar el año con buen pie.

Sin trackbacks

URL de TrackBack: http://www.tastyrabbit.net/laertes/cgi-bin/mt/mt-tb.cgi/1463

Escribir un comentario